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Hasta el 30 de junio, firma electrónica de la Iniciativa Popular de Leioa

Las personas empadronadas en Leioa también pueden utilizar la firma electrónica para apoyar la Iniciativa Popular para que las fiestas de San Bartolomé sean respetuosas con los animales.

En los últimos días nos están llegando muchas consultas sobre si es posible firmar a través de internet el apoyo a la Iniciativa Popular que presentaremos ante el Ayuntamiento de Leioa.

En 2015 presentamos 10.000 firmas y en 2019 otras 45.000 recogidas a través de Change.org, pero fueron ignoradas por el Ayuntamiento de Leioa, porque firmaban personas que no estaban empadronadas en Leioa.

Por eso la Iniciativa Popular sólo puede recibir el apoyo de personas mayores de 18 años empadronadas en Leioa.

Sin embargo, sí es posible que estas personas utilicen las vías electrónicas actuales para manifestar su apoyo a unas fiestas sin maltrato animal.

El procedimiento es simple para quien tiene costumbre de utilizarlo. Firmas un PDF con tus medios electrónicos habituales, lo guardas y nos lo mandas.

Puedes descargar el fichero en formato PDF con la recogida de fimas pinchando aquí

Lo firmas utilizando:

Para ello puedes utilizar:

Guardas la versión firmada del PDF y nos la envías a leioamaltrato@gmail.com

Tu firma se unirá a las recogidas en papel, en las mesas y en los establecimientos colaboradores. Consúltalos aquí

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Las mentiras del Ayuntamiento de Leioa

Si el problema fuera la falta de unos cientos de firmas, saldríamos a la calle a por ellas, pero nos exigen que las firmas las avale un notario, que 3.000 personas acudan a una Notaría a firmar, lo que nos costaría unos 18.000 euros. Ese es el problema y no se puede subsanar.

Dicen que 683 firmas corresponden a personas no empadronadas en Leioa, y que otras 115 están repetidas. En todas las mesas que hemos puesto en la calle desde septiembre a marzo hemos dejado claro que era una recogida de firmas para personas empadronadas en Leioa.

Que algunas personas no empadronadas hayan firmado, entra dentro de lo posible, lo mismo que es posible que alguien haya firmado más de una vez, por error, o pensando que apoyaba más a la causa. Pero que se nos hayan colado casi 700 personas que no viven en Leioa nos parecen demasiadas. Si a ello le añadimos que en el informe de la Secretaria Municipal se señala que hay nombres y/o apellidos que no concuerdan con el DNI, nuestra sospecha es aún mayor. No sabemos si se ha considerado incorrecta la firma en la que una persona llamada María Concepción ha firmado como Kontxi.

Por eso solicitamos que el Ayuntamiento nos dejara ver el listado de comprobación de las firmas, para saber cuáles han sido rechazadas y por qué. Pero el Ayuntamiento se niega a darnos más información que el número de firmas que rechazan.

Si el problema para la admisión de la Iniciativa Popular fuera que falta un determinado número de firmas, porque no han sido admitidas, volveríamos a salir a la calle y para el 19 de mayo tendríamos las firmas necesarias.

El problema es la validación

Pero el problema está en que el Ayuntamiento exige que la validación de las firmas se realice ante Notario. Aunque en todas sus comunicaciones dice que la firma en papel debe autentificarse, por ejemplo, ante Notario, nunca ha llegado a concretar qué otras formas pueden caber en ese “por ejemplo”. Buscando precisamente ese “por ejemplo”, acudimos a la Ley vasca reguladora de la Iniciativa legislativa Popular, que en su artículo 8 prevé el nombramiento de un “Fedatario Especial”. Es la que ha utilizado el Movimiento de Pensionistas para su reciente ILP, y decidimos utilizarla, pero el Ayuntamiento no la ha admitido.

El Ayuntamiento nunca ha aclarado cuáles eran las otras formas de autentificar que no fueran ante notario. Tampoco ha respondido nunca a nuestras peticiones de reunión. El propio Alcalde nos ha visto por la calle recogiendo las firmas y no nos ha dicho que a dónde íbamos sin un notario.

Que casi 3.000 personas acudan una por una a firmar ante un notario costaría unos 18.000 euros. Si en vez de que vaya cada persona a firmar le llevamos la fotocopia del DNI de cada una de esas 3.000 personas, el coste bajaría un poco, pero hoy en día es prácticamente es imposible que alguien te facilite la fotocopia de su DNI, con la cantidad de estafas que se llevan a cabo utilizando esa fotocopia para suplantar la identidad de las personas.

La firma electrónica, que es la otra fórmula que admite el Ayuntamiento, no está tan extendida como para que pueda servir para tramitar una iniciativa Popular. De hecho, en 7 meses no llegan a 10 las firmas electrónicas recogidas.

De las 23 ciudades vascas de más de 20.000 habitantes, en 20 de ellas no se exige autentificar las firmas para presentar una Iniciativa Popular. Sí lo exige Galdakao, pero admite la figura del Fedatario Especial, y también lo exige Vitoria-Gasteiz, pero únicamente exige ir al notario para el primer 1% de las firmas, pudiendo recoger el 9% restante en las Oficinas de Atención Ciudadana.

Por lo tanto, Leioa es la única ciudad vasca de más de 20.000 habitantes que exige ir al Notario para avalar una iniciativa popular, y ese es el motivo por el que desde que se aprobó la normativa en 2013 no se ha presentado ninguna Iniciativa Popular en Leioa.

Si el Ayuntamiento de Leioa no admite la figura del Fedatario Especial, la subsanación de la petición es imposible, porque ningún colectivo ciudadano puede hacer frente al gasto que supone validar las firmas ante Notario.

El Ayuntamiento ha construido un muro para evitar que la petición de unas fiestas sin maltrato animal llegue al pleno municipal y tengan que pronunciarse los grupos políticos, pero no va a poder evitar que esa petición sea ya mayoritaria entre la ciudadanía.

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Urte berri on!

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Nuestras fiestas y los animales

Con 5 años, la periodista Andrea Arrizabalaga fue por primera vez las carreras de burros que se celebraban en las fiestas de su Galdakao natal y no vio allí más que dolor. Golpes, gritos, patadas, la mirada de miedo de los burros, las lágrimas en los ojos de los burros y en los suyos. Lo ha contado recientemente en la revista Binke, en la que explica que, con el tiempo, esa niña fue aceptando como normal esa violencia, no porque le gustase, sino como un precio que hay que pagar para formar parte de la sociedad. Cuando nacemos somos empatía en estado puro, y la sociedad se encarga de quitárnosla, borrando nuestra inclinación natural a no hacer daño, hasta convertir las carreras de burros, las asto probak, las idi probak, las sokamuturras o los encierros en una forma legal e incluso plausible de diversión.

Una vecina del barrio de Leioa en cuyas fiestas se mantienen las Asto Probak, dirigió hace poco una carta a los responsables municipales, en la que explicaba ese proceso, citando la teoría del Aprendizaje Social de Albert Bandura, según la cual las personas aprendemos de manera activa a través de la observación de las conductas ajenas y de sus consecuencias. En especial, los niños y niñas reproducen conductas violentas cuando las han observado previamente en adultos. Su experimento conocido como “el muñeco bobo” demuestra que normalizamos e imitamos lo que vemos, especialmente si se percibe como aceptado socialmente.

Trasladando este principio a las Asto Probak, las Idi Probak o la Sokamutura, los jóvenes (incluso niños y niñas) que asisten a este tipo de eventos presencian cómo el sufrimiento de un animal se convierte en espectáculo y diversión. El mensaje implícito es que la violencia ejercida sobre un ser vulnerable puede justificarse en nombre del ocio colectivo. Este aprendizaje no se limita al ámbito animal: transmite a la sociedad que la coacción, el abuso y la dominación son conductas tolerables, lo cual resulta especialmente grave en un contexto social en el que seguimos luchando contra la violencia de género y otras formas de violencia estructural. De hecho, las  firmantes de este artículo han sufrido insultos machistas por defender los derechos de los animales, lo que denota la vinculación de las violencias.

Afortunadamente, la conciencia social en relación con el maltrato animal ha avanzado tanto que hoy son inmensa mayoría los municipios en los que el sufrimiento animal no forma parte de sus fiestas. Las carreras de burros hace mucho que no forman parte de las fiestas de Galdakao, Leioa fue pionera en eliminar las becerradas y, aunque hoy parezca increíble, Getxo aprobó en 2018 no subvencionar fiestas con animales. La propia Andrea Arrizabalaga que, al igual que relevantes figuras políticas de Getxo y Euskadi, llegó a disfrutar de las fiestas con animales, indicaba que lo que un día le divirtió le da ganas de llorar y hoy es una destacada influencer vegana.

Pero existen reductos en los que se utiliza la tradición como excusa para mantener actividades de maltrato animal evidentes, vinculados a los intereses económicos de los ganaderos, parapetados en comisiones de fiestas y que cuentan con un inexplicable apoyo y subvención por parte de sus ayuntamientos, que sólo entienden en clave de número de votantes, sin valentía para dar un paso adelante.

Incluso se proponen retrocesos evidentes como la proposición de Ley admitida a trámite en el parlamento vasco por PNV y PSE para fomentar espectáculos taurinos en los que niños y niñas abusan de terneritas poco más grandes que un perro.

Esos espectáculos habían sido eliminados por normativas aprobadas anteriormente por esos mismos partidos, tanto al aprobar la Ley vasca de Bienestar Animal, como a través de su labor en numerosos ayuntamientos, desde Galdakao al más reciente, Santurtzi, con una ordenanza municipal pionera libre de maltrato animal y de espectáculos taurinos, demostrando que es la sensibilidad de las personas en los cargos políticos y no las siglas quienes hacen cambios.

Las protestas sociales contra esta proposición de Ley, así como las iniciativas populares en marcha para que el maltrato animal desaparezca de todas las fiestas de Leioa y de Getxo permiten a la ciudadanía manifestar que el miedo, el dolor y el sufrimiento de los animales no pueden seguir siendo parte de nuestras fiestas. Además, dan a las instituciones una oportunidad para reflexionar y decidir sobre si esas prácticas son admisibles en pleno siglo XXI.

Artículo de Lola Azpitarte, portavoz de Leioa contra el Maltrato Animal y Nerea Landa, portavoz de Sokamuturra Ez de Getxo,

Imagen tomada en las Asto Probak de San Bartolomé (Leioa). Agosto de 2025.