Contenido:
- ¿Los burros no eran una especie protegida?
- ¿Qué razas de burros se utilizan en las Asto Probak?
- ¿Cuál es el régimen de entrenamiento habitual de los burros que participan en las Asto Probak?
- ¿Cuánto suele vivir un burro?
- ¿En qué consisten las Asto Probak?
- ¿Los burros sienten dolor? ¿y miedo?
- ¿Qué características tiene la vara de las Asto Probak?
- ¿Tiene que estar presente un veterinario o veterinaria durante la celebración de las Asto Probak?
- ¿Todas las piedras utilizadas en las Asto Probak pesan tanto como la de Leioa?
- ¿Quién organiza las Asto Probak de las fiestas de San Bartolomé de Leioa?
- ¿Quién autoriza las Asto Probak?
- ¿Las Asto Probak son un elemento cultural o un negocio?
- ¿Es un espectáculo adecuado para menores?
- ¿Se realizan apuestas en torno a las Asto Probak?
- ¿Pueden apostar en ellas los menores de edad?
- ¿Cuál es la alternativa a las Asto Probak?
- ¿Qué otros usos pueden tener los burros si desaparecen las Asto Probak?
- Tú puedes se parte de la solución
¿Los burros no eran una especie protegida?
El burro es, sin duda, el animal doméstico que mayor regresión ha sufrido en nuestro país, debido al desarrollo industrial y a la mecanización de las labores agrícolas, pero únicamente 6 razas autóctonas de distintas comunidades del estado español están declaradas como razas protegidas, por estar en peligro de desaparición. Son las 5 razas Andaluza, Catalana, Mallorquina, Majorera y Zamorano-Leonés, más la raza autóctona protegida del País Vasco, que es la denominada “Burro de las Encartaciones” y está considerada como raza autóctona en peligro de desaparición, en situación “crítica”.

Sus propietarios reciben ayudas del Gobierno Vasco y de las Diputaciones, pero únicamente se pueden usar para conservación, mantenimiento de pastos y reproducción genética. Si participaran en Asto Probak, sus propietarios perderían esas subvenciones.
Además, son burros más bien bajos (entre 100 y 120 cm. de altura) y de menos peso (entre 140 y 210 kilos), por lo que no son apropiados para el arrastre de piedra.
¿Qué razas de burros se utilizan en las Asto Probak?
Para las Asto Probak se usan animales más grandes y fuertes, normalmente burros comunes o producto de mestizajes. seleccionados por los dueños según su fuerza física, peso y capacidad de resistencia para lidiar con bloques de piedra.
Estas no son razas protegidas y, por lo tanto, no reciben subvenciones.
¿Cuál es el régimen de entrenamiento habitual de los burros que participan en las Asto Probak?
Los propietarios de los burros suelen decir que los animales participan en muy pocas pruebas cada año y que el resto del tiempo viven como reyes pastando en una campa tan felices.
En el programa “Historias a Bocados” de ETB2, que presenta Joseba Argiñano, han salido dos propietarios que dan versiones diferentes:

Imanol Erleaga, de Mendata, decía que cuando tiene competición, entrenan cada 2 días. Habla de 5 pruebas al año. Cuando no tienen competición, descansan. Utiliza una base de hormigón a la que se sube él mismo, como si fuera en un trineo.
Ander Urra, de Gamiz-Fika, sin embargo, dice que entrena cada día con cada uno de sus burros. Utiliza un neumático de camión.

Los dueños también suelen decir que se les trata como deportistas de élite, pero la Ley vasca del Deporte de 2023 estableció como exigencia para las disciplinas deportivas que utilicen animales que se les dé un trato similar al de los deportistas de élite y la Federación Vasca de Herri Kirolak, que es la que tendría que adaptar su reglamento para cumplir esa ley, se ha negado en redondo, ni el Gobierno Vasco ni la Diputación están haciendo nada para obligarles a cumplirla. Darles el trato de unos deportistas de élite supondría que no se les podría pegar ni amenazar, ni en los entrenamientos ni en la competición, ni utilizar contra ellos instrumentos como la vara o la serreta. Sobre esto hablamos en un artículo publicado en El Correo
¿Cuánto suele vivir un burro?
Según la ONG El Refugio del Burrito, la esperanza de vida de un burro suele estar entre los 35 y los 40 años, aunque los más longevos pueden llegar a los 50. Sin embargo, los burros que han recibido peor trato, que son los que acaban en los santuarios, suelen vivir unos 30 años, según The Donkey Sanctuary. Esta seria la esperanza de vida aplicable a los burros de las Asto probak
Según explica Ander Urra, los burros de las Asto Probak empiezan a competir con 7 años, tras 2 años de entrenamiento.

El arrastre de pesados bloques de piedra sobre superficies de piedra o arena somete al esqueleto del animal a una enorme presión. Esto suele acelerar la aparición de problemas de artrosis o rigidez prematura en comparación con un burro de pasto. Un burro compite en su etapa de máxima plenitud física, por lo que sus dueños suelen retirarlos de las Asto Probak cuando tienen entre 15 y 18 años.
¿En qué consisten las Asto Probak?
Los burros no tiran de la piedra en parejas, como hacen los bueyes. Tiran de la piedra en solitario.

Las Asto Probak consisten en que a un burro que no pesa más de 400 kilos se le obliga a mover una piedra de 700 a lo largo de una superficie empedrada de unos 20 metros de largo durante 20 minutos. El informe veterinario y etológico específico elaborado por la veterinaria Teresa Gamonal Cembrano y avalado por los más de 600 veterinarios y veterinarias que componen la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal (AVATMA) indica que “un burro, por ejemplo, de 400 kg arrastrando 700 kg en repeticiones de 15 segundos, con breves descansos, durante 20 minutos sufrirá un estrés muscular y cardiovascular extremo”.
El informe señala que, ”a nivel deportivo, las pruebas ecuestres reguladas de trabajos anaerobios en équidos suelen tener una duración máxima de 3 a 6 minutos, con descansos y sin repeticiones”.
Mientras que, en las Asto Probak, “con ciclos de 15 segundos de tracción y 6 de descanso, el animal estaría tirando activamente durante 14 minutos en total, siendo de 2 a 4,5 veces más tiempo del trabajo anaeróbico demandado en otras competiciones de fuerza reguladas, provocando un sufrimiento completamente injustificado a los animales al alargar el periodo”.
El informe indica que, actualmente no hay ninguna prueba a nivel mundial regulada con équidos que implique un grado tan elevado de exigencia de trabajo anaeróbico en cuanto a intensidad, tiempo y repeticiones, debido a las posibles patologías asociadas.
¿Los burros sienten dolor? ¿y miedo?
El Tratado de Lisboa de 2007, introdujo en los Estados miembros de la Unión Europea la obligación de poner en marcha políticas públicas integrales en la defensa de los animales sobre la base de que los animales son seres sensibles y no meras cosas. Se entiende que los animales son capaces de sentir placer y dolor. Así lo recuerda la Ordenanza sobre la Tenencia de Animales del Ayuntamiento de Leioa.

El burro es desde su origen, un animal al que atacan otros animales. En nuestro entorno, los lobos, y, a los ejemplares más jóvenes y débiles, también les pueden atacar perros asilvestrados o buitres. Para defenderse, a diferencia de los caballos, que huyen, los burros reaccionan con una inmovilidad “estoica”, aparentando normalidad y fortaleza, lo cual hace que su expresividad del dolor sea mucho más complicada de reconocer.
El citado informe de la especialista Teresa Gamonal reconoce en las Asto Probak realizadas en Leioa en 2025 signos evidentes de estrés, dolor y miedo (tirar de la piedra con la cabeza levantada, apartar la cabeza ante el levantamiento de la vara).

También observa una tensión en la zona de los ollares con arrugas sobre los belfos y retracción del belfo inferior, un ojo con “la ceja elevada” y una posición fija de las orejas, todas ellas expresiones de malestar y/o dolor.
Durante la prueba se observan expresiones de miedo e intentos de huida en los animales, las cuales son controladas mediante materiales extremadamente dolorosos como son las serretas, una pieza metálica dentada que se coloca sobre el hueso de la “nariz” del burro, una zona extremadamente sensible, siendo protegidas por una fina cinta aislante.

El informe señala que se observan diferentes formas de castigar a los animales:

- Gritos: Se observan reacciones de evitación/avance ante los gritos de las personas que manejan los animales, siendo en muchos casos debido a un trabajo previo de asociación negativa realizada durante los entrenamientos, favoreciendo que los animales tengan miedo por las consecuencias de dolor experimentadas y reacciones al grito sin necesidad de ser golpeados frente al público. Todo esto se puede ver en este vídeo corto: https://www.youtube.com/shorts/65Ftppjh9lY
- Tirones sobre las riendas: Se observan tirones de las riendas tanto para girar como para parar con golpes repetitivos sobre ellas ante los intentos de huida.
- Golpes mediante la vara o “akullu”: se observan movimientos intimidatorios de la vara o golpes sobre los diferentes materiales o golpes directos sobre diferentes partes del animal.

Además, hay una característica fisiológica de los burros que incrementa su sufrimiento durante las pruebas. Según explica El Refugio del Burrito, los burros tienen una visión de casi 360°, lo que les ayuda a detectar el peligro antes de que se acerque. Eso quiere decir que un burro en las Asto Probak, mientras tira de una piedra que pesa casi el doble que él, ve perfectamente cómo el carretero que va detrás de él o el que va delante airean la vara, amenazando con pegarle o directamente pegándole, en un espacio que no es amplio, a cuyos lados hay gente que le grita, y también ve cómo la estructura metálica golpea sus patas traseras. El sufrimiento del burro se multiplica.
¿Qué características tiene la vara de las Asto Probak?
A diferencia de las que se usan en las Idi Probak, las varas de las Asto Probak no terminan en punta de metal. A los burros no se les puede pinchar. “Sólo” se les puede pegar.

El Reglamento de la Federación de Juegos y Deportes Vascos establece que la vara, de madera de 17 mm. de grosor, debe ser roma y que una vara rota no lo es. Hasta septiembre de 2023, la vara era de 15 mm. y si se había roto por pegar al animal, no se podía ni utilizar ni sustituir. A partir de esa fecha, pueden sustituirla por otra. Es curioso que admitan romper 2 varas golpeando al burro, cuando el mismo reglamento indica que no se le podrá golpear con brusquedad. “Sólo se permitirá golpear de manera suave, y siguiendo el criterio del juez.” Y ahí está la clave. El juez podría amonestar, sacar tarjeta azul o tarjeta roja al carretero que golpee a los animales en zonas prohibidas o cuando se infrinja un castigo extralimitado, por la frecuencia, intensidad y repetitividad en corto espacio de tiempo, que pueda producir daño excesivo al animal. Pero el juez suele permitir pegar con varas rotas, pegar en zonas prohibidas o pegar en exceso.
Desgraciadamente, lo habitual es el golpeo persistente, con una vara rota y con heridas evidentes causadas por la acción del carretero, sin que el juez haga nada. Y si cumplieran el reglamento a rajatabla, ¿sería aceptable? ¿Es aceptable golpear a un animal hasta romper 2 varas sobre su lomo para hacerle arrastrar una piedra lo más lejos y rápido posible, para que su dueño gane dinero y unos pocos se diviertan viendo sufrir al animal?
¿Tiene que estar presente un veterinario o veterinaria durante la celebración de las Asto Probak?
La Orden de 16 de julio de 2003 del Consejero de Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco establece que el Servicio de Ganadería designará al veterinario oficial encargado del control sanitario de los animales participantes en las pruebas de arrastre.

El Decreto137/2016 de la Diputación Foral de Bizkaia, en su artículo 11, establece que el órgano foral competente designará la persona veterinaria oficial o, en su caso, persona habilitada autorizada, que se encargará de realizar el reconocimiento previo de los animales participantes y elaborar el acta de aprobación para la participación en la prueba. Además, asesora al juez de la competición, atendiendo cualquier incidencia que ponga en riesgo la salud o el bienestar de los animales.
La Ley vasca del deporte (ley 2/2023), en su artículo 26 dice que los reglamentos deportivos deberán establecer como obligatoria la presencia de un veterinario o veterinaria en cualquier disciplina deportiva en la que participen animales.
La Disposición Transitoria 1ª daba a las Federaciones Deportivas un plazo máximo de 2 años para adaptar sus estatutos y reglamentos. El plazo terminó en abril de 2025.
El Reglamento de las pruebas de arrastre que figura en este momento en la web de la Federación de Herri Kirolak lleva fecha de enero de 2025, pero no cumple ninguna de las obligaciones establecidas por la Ley vasca del Deporte.
La Diputación Foral de Bizkaia dio la autorización inicial para la celebración de las Asto Probak de San Bartolomé de 2025 sin determinar la presencia de ningún profesional veterinario ni persona habilitada autorizada, comunicando únicamente el nombre del juez designado por la Federación Vizcaína de Herri Kirolak.
Sobre esto también hablamos en el artículo publicado en El Correo
El Ayuntamiento de Leioa también autoriza la celebración de las Asto Probak sin exigir la presencia de un veterinario o veterinaria, y encarga a los organizadores el cumplimiento del reglamento de la Federación, ese que permite pegar a lo burros hasta romper dos varas pegando al burro.
¿Todas las piedras utilizadas en las Asto Probak pesan tanto como la de Leioa?
No. Como indica la propia Federación vizcaína de Herri Kirolak, lo normal es que ronden los 600 kilos. La piedra utilizada en Leioa entre 2014 y 2023, pesaba 575 kilos, pero la que se empezó a usar en 2023 pesa 125 kilos más, llegando hasta los 700 kilos.

El objetivo de la comisión organizadora al elevar el peso a 700 kilos fue aumentar la dureza, la espectacularidad y el caché de la prueba dentro del circuito de arrastre de piedra de Bizkaia. Al ser una de las piedras más pesadas de todo el territorio foral, arrastrarla con éxito otorga un gran prestigio a la cuadra ganadora.
La duda que nos surge es la de qué puede ocurrir si los demás probaderos de Bizkaia van subiendo el peso de sus piedras para igualarlas con la de Leioa. No sabemos hasta qué peso podría llegar la piedra de Leioa, ni dónde acabará esa espiral, aunque nos tememos que no parará hasta que algún burro reviente debido al esfuerzo.
¿Quién organiza las Asto Probak de las fiestas de San Bartolomé de Leioa?
Las organiza la comisión de fiestas de San Bartolomé, constituida como asociación con el nombre de San Bartolomeko Jai Batzordea. Tiene su sede en el Barrio de Peruri, que es la zona de caseríos en la que viven los dueños de algunos de los burros que participan en las Asto Probak. La formaron en 2007, una serie de personas originarias de Peruri. A diferencia del resto de comisiones de fiestas de otros barrios de Leioa, la de Peruri-San Bartolomé nunca se ha renovado desde su fundación. El acceso a esa asociación también está blindado. Para ser socia, te tienen que avalar dos personas que ya sean socias.
Recibe 13.000 euros de subvención del Ayuntamiento de Leioa mediante la firma de un convenio, y otros 6.250 a través de una convocatoria municipal.

En 2017, una persona integrante de la Comisión de Fiestas, se comprometió a someter a la Comisión la propuesta realizada por un miembro de Leioa contra el Maltrato Animal de realizar una recogida de fondos por internet para entregar a la Comisión una cantidad equivalente a la que dedicaban a las Asto Probak, para financiar una actividad alternativa. Nunca contestaron.
¿Quién autoriza las Asto Probak?
Alguno de los grupos municipales que votaron en contra de la Iniciativa Popular presentada ante el Ayuntamiento de Leioa no para de repetir que el Ayuntamiento no es competente para suspender las Asto Probak, pero los documentos oficiales les desmienten.
Según nos confirmó la propia Diputación, a través de su Portal de Transparencia, el Servicio de Ganadería de la Diputación Foral de Bizkaia comunica que los équidos y propietarios cumplen con las condiciones sanitarias y de identificación y los requisitos para participar en pruebas de deporte rural, y por ello se autoriza su participación en las Asto Probak.

Concretamente, la Diputación nos contestó que “la autorización fue remitida tanto a la organización solicitante como al Ayuntamiento de Leioa, por entender que es éste el titular del espacio público en el que se iba a celebrar el espectáculo.”
La Secretaria Municipal, en dos de sus tres informes indica expresamente que las peticiones de la Iniciativa Popular avalada por más de 3.000 personas residentes en Leioa de que las Asto Probak no se subvencionen ni se autorice el uso del espacio público para dichas pruebas corresponden a competencias municipales. Es en el apartado “Conclusión”.

Eso es exactamente lo que dice la Secretaria Municipal. Pueden consultarse sus tres informes pinchando aquí. En el recurso de reposición que presentamos ante diversas resoluciones, la Iniciativa Popular concretó las normativas que debían modificarse para cumplir con sus peticiones.
¿Las Asto Probak son un elemento cultural o un negocio?

En unas fiestas de barrio, no es muy frecuente que los participantes en un concurso tengan premios en metálico. Tampoco es muy corriente que el presupuesto de las fiestas destine más dinero a las Asto Probak que a las actividades destinadas a niños y niñas. En el caso de las fiestas de San Bartolomé de Leioa de 2025, se dedicaron 2.745 € a las Asto Probak y 1.420 a las actividades infantiles.
Según la información facilitada al Ayuntamiento de Leioa por la Comisión de Fiestas de San Bartolomé, organizadora de las fiestas, en las Asto Probak están en juego, al menos, 4 premios en metálico de 600, 580, 560 y 540 euros, destinados a los dueños de los burros que hayan realizado más veces el recorrido, además de la manta que sirve de trofeo. No sabemos si los dueños de los burros reciben también alguna parte de la recaudación de las apuestas llamadas “Quinielas”.
Los dueños de los burros suelen defender las Asto Probak como parte del patrimonio cultural vasco. Como el resto de los Herri Kirolak, tienen en común que todos ellos se derivan de lo que en algún momento fueron trabajos y hoy se han convertido en deportes.
En este sentido, es significativo que las pruebas de arrastre de piedra con animales nunca figuren en las exhibiciones que las administraciones públicas organizan para los turistas con motivo de la celebración de grandes eventos deportivos como la final de la Europa Ligue, ni tampoco se retransmitan por la televisión vasca.
La frecuencia con la que el maltrato animal está presente en las pruebas de arrastre hace que no sea algo agradable de enseñar hoy en día.
Por lo tanto, más que una manifestación cultural, las Asto Probak son una actividad para la cual se obtiene subvención pública, con la que se otorgan premios a los dueños de los burros.
¿Es un espectáculo adecuado para menores?

Un espectáculo en el que se somete a un animal a un esfuerzo desmesurado, gracias al cual su dueño obtiene un beneficio económico, y para obtenerlo le grita, le amenaza y le pega, ha de ser considerado un espectáculo violento.
Según el psiquiatra Luis Rojas Marcos, los niños testigos de crueldad y violencia corren un alto riesgo de asumir, normalizar y justificar estas conductas, incorporándolas a su repertorio actitudinal y comportamental, especialmente si la violencia se rodea de música, fiesta y colores vistosos, y tiene el aval de sus adultos de confianza.
El contexto festivo favorece lo que la psicología social denomina normalización social de la violencia, donde el entorno colectivo modifica la percepción moral del acto observado.
Cuando nacemos somos empatía en estado puro, y la sociedad se encarga de quitárnosla, borrando nuestra inclinación natural a no hacer daño, hasta convertir las carreras de burros, las asto probak, las idi probak, las sokamuturras o los encierros en una forma legal e incluso plausible de diversión.
La teoría del Aprendizaje Social de Albert Bandura indica que las personas aprendemos de manera activa a través de la observación de las conductas ajenas y de sus consecuencias. En especial, los niños y niñas reproducen conductas violentas cuando las han observado previamente en adultos. Su experimento conocido como “el muñeco bobo” demuestra que normalizamos e imitamos lo que vemos, especialmente si se percibe como aceptado socialmente.
Trasladando este principio a las Asto Probak, los jóvenes (incluso niños y niñas) que asisten a este tipo de eventos presencian cómo el sufrimiento de un animal se convierte en espectáculo y diversión. El mensaje implícito es que la violencia ejercida sobre un ser vulnerable puede justificarse en nombre del ocio colectivo. Este aprendizaje no se limita al ámbito animal: transmite a la sociedad que la coacción, el abuso y la dominación son conductas tolerables, lo cual resulta especialmente grave en un contexto social en el que seguimos luchando contra la violencia de género y otras formas de violencia estructural.
Por lo tanto, las Asto Probak no son espectáculos adecuados para menores, y su acceso debería estar limitado por ley.
¿Se realizan apuestas en torno a las Asto Probak?
Dejando al margen las apuestas realizadas entre particulares, de las que tradicionalmente se ha dicho que los apostantes podían a llegar a jugarse su propio caserío, en el transcurso de las pruebas de arrastre de piedra con burros, se lleva a cabo una “Quiniela” en la que los asistentes pueden apostar cuántos clavos llegará a hacer cada uno de los burros. Cada clavo identifica un recorrido de ida o vuelta a lo largo de la superficie empedrada conocida como carrejo.

Las apuestas se realizan en los 10 primeros minutos de actuación de cada burro. Pasados esos 10 minutos, desde la megafonía que las personas que han estado vendiendo las apuestas, llamados quinielistas se retiren. En la fotografía adjunta se puede ver a uno de esos quinielistas, que se dirige a la mesa de megafonía con los resguardos de las participaciones vendidas.
Tras saber lo que se ha vendido, se anuncia cuál será el premio que recibirá la persona o personas que acierten.
Se desconoce la cantidad recaudada, el porcentaje de los ingresos dedicado a premios y el destino del resto de la recaudación, existiendo un riesgo de que se trate de una actividad de apuestas no legales.
En la relación de ingresos y gastos de la Comisión de Fiestas de San Bartolomé no figuran ingresos ni gastos relacionados con las Quinielas.
¿Pueden apostar en ellas los menores de edad?
Durante las Asto Probak celebradas en Leioa en agosto de 2025, pudimos comprobar que menores de edad participaban en la compra de boletos de las quinielas. Concretamente, un menor manifestaba a voz en grito ante sus amigos que ya había ganado 80 euros en esas apuestas.
La participación de menores en estas apuestas, supone un riesgo evidente para el posible desarrollo de problemas de adicción al juego.
¿Cuál es la alternativa a las Asto Probak?
En el barrio de San Bartolomé de Leioa, el Ayuntamiento ha hecho una inversión económica importante para construir el carrejo, la superficie empedrada en la que se llevan a cabo las Asto Probak. Dar utilidad a esa inversión nos lleva a priorizar las alternativas que conlleven mantener el uso esa instalación.

Por eso defendemos que la alternativa a las pruebas basadas en el sufrimiento animal, como son las Asto Probak, sea el arrastre de piedra realizado por personas. Es lo que se conoce como Giza Probak. Para mover una piedra como la de San Bartolomé, se requieren 7 personas jóvenes y fuertes. La diferencia es que nadie les obliga a tirar de la piedra, nadie les amenaza y nadie les pega. Al contrario, todo el mundo les anima y proporcionan un ejemplo muy evidente de esfuerzo y superación.

Las modalidades pueden ser de competición, entre varios grupos de chicos o chicas, o de exhibición.
Una alternativa que tendría muchísima aceptación es la Sokatira, pero no es adecuado hacerla sobre la superficie empedrada irregular del carrejo, porque dificulta el agarre, aumenta el riesgo de caídas y lesiones de las personas participantes e incrementa el desgaste del calzado y de la cuerda.
¿Qué otros usos pueden tener los burros si desaparecen las Asto Probak?
Los burros han sido los compañeros más nobles, humildes y trabajadores de nuestros caseríos durante siglos. Nos han ayudado a levantar este pueblo. Hoy en día ya no los necesitamos para hacer frente a las duras labores del campo, porque la introducción de maquinaria ha ocupado su lugar.
Pero la mejor manera de agradecerles lo que han hecho por nosotros no es hacerles arrastrar piedras enormes para nuestro divertimento.
Se ha demostrado que son capaces de cuidar rebaños con eficacia y seguridad, pueden ser usados como burroterapia, o podemos dejarles simplemente que descansen y mantengan cuidada una zona de pasto.

Tú puedes se parte de la solución

