El jueves 12 de marzo, a las 12 entregaremos en el Parlamento Vasco las 41.000 firmas recogidas hasta ahora contra la Proposición de Ley vasca de Tauromaquia Infantil.
Datorren ostegunean, martxoak 12, eguerdiko 12etan, Umeentzako Tauromakia bultzatzeko Euskal lege Proposamenaren kontrako sinadurak aurkeztuko ditugu Eusko Legebiltzarrean.
Sobre la propuesta de ley para el impulso de la tauromaquia infantil, debemos decir:
1.- Aquí no había ningún vacío legal. Aquí había dos prohibiciones claras, la prohibición de utilizar novillos y terneras de menos de 6 meses en espectáculos taurinos y la prohibición de la participación de niños y niñas de menos de 16 años. Desde 2008 se fueron saltando esas prohibiciones, pero con la Ley vasca de bienestar animal de 2022 ya no pudieron hacerlo.
2.- La proposición de ley supone un retroceso enorme.
El PNV y el PSE se han convertido en terraplanistas y niegan lo que dice la ciencia. ¿Qué nos dice la ciencia? Que los animales sienten y sufren mucho en los espectáculos taurinos que se pretenden potenciar. Y que el uso de novillos y terneritas de menos de 6 meses es una auténtica barbaridad.
Con esta propuesta de ley se pretende también que los niños y niñas participen en espectáculos taurinos. ¿Qué nos dice la ciencia? Que si exponemos a niños y niñas espectáculos violentos, se acostumbrarán a aceptar la violencia y a maltratar a los más vulnerables.
La ONU acaba de pedirle a España que los niños y niñas no acudan como espectadores a los espectáculos taurinos. Y lo que se quiere impulsar en Euskadi no es ser espectador, sino participante.
3.- Esta proposición de ley va en contra de las tradiciones vascas. Era tradición en Euskadi que los niños y niñas fueran llevados a las Granjas-Escuela, no a los toros. El Currículo Vasco de Educación pone de manifiesto la necesidad de que los niños y niñas desde la Educación Infantil hasta la ESO aprendan a conocer y respetar los derechos de los animales. Por lo tanto, esta Ley también se opone al Currículum Vasco de Educación.
4.- Todos los expertos que han comparecido en el Parlamento, tanto hoy como el 10 de febrero han presentado numerosos argumentos en contra de esta ley. Quienes han apoyado la proposición de ley han sido únicamente los ganaderos que vinieron al Parlamento a pedir esta ley hace un año. Es sorprendente cómo el PNV y el PSE han aceptado los datos falsos y han puesto los intereses económicos de los ganaderos por encima de todo lo demas.
Por lo tanto, pedimos al PNV y al PSE que no sean terraplanistas ante lo que dice la Ciencia, que respeten la tradición vasca y las leyes vascas de protección de los niños y de los animales, que no vayan en contra de las recomendaciones de la ONU y que abandonen la propuesta de ley para impulsar la tauromaquia infantil.
El debate en el Parlamento Vasco de la Proposición de Ley de Tauromaquia Infantil presentada por EAJ-PNV y PSE dejó claro que están intentando legislar siguiendo al pie de la letra los dictados de las empresas ganaderas, cuyas mentiras han comprado sin hacer comprobación alguna.
Según explicaron varios de los grupos parlamentarios, el origen de esta proposición de Ley está en la petición y comparecencia realizada por las asociaciones Euskal Zezenzale Elkartea y Euskal Larrabehi Elkartea para informar de las situaciones vividas y los daños sufridos en los últimos años en sus explotaciones de vaquillas y en diversos municipios desde la entrada en vigor de la ley de bienestar de los animales domésticos, y para trasladar una propuesta de decreto que podría ser una solución adecuada de cara al futuro.
Los empresarios de este sector ganadero comparecieron ante la Comisión de Instituciones, Gobernanza Pública y Seguridad del Parlamento Vasco el 26 de febrero de 2025. Según refleja la traducción de la transcripción de la sesión, a la misma acudieron:
En nombre de Euskal Zezenzale Elkartea, el propietario de ALBARA GANADUTEGIA, integrante de la Asociación de Ganaderías de Lidia y coordinador de Euskal Larrabehi Elkartea.
En nombre de Euskal Larrabehi Elkartea, el propietario de la ganadería BERGARAKO ZEZENAK y vocal de la junta de Euskal Zezenzale Elkartea.
En las juntas directivas de esas asociaciones figuran propietarios y representantes de otras ganaderías:
Arno Ganadutegia
Ganadería Lastur
Marqués de Saka
Ruso zezenak
Ganadería Manzarbeitia
Datos falsos
La proposición de Ley incluye una cifra aportada por los ganaderos, que dicen haber realizado 1.000 espectáculos para menores en la Comunidad Autonoma Vasca (CAV), Navarra e Iparralde. Sin embargo, los datos oficiales desmienten rotundamente esa cifra:
También es falso que en Navarra sea legal la participación de menores, porque el artículo 91 del Reglamento de espectáculos taurinos de la Comunidad Foral vigente desde 1992, prohibe la participación de menores de 16 años en los festejos taurinos tradicionales, e incluso permite a las empresas organizadoras elevar hasta los 18 años esa edad.
En una entrevista publicada en 2020, un miembro de la junta de la asociación ganadera daba una cifra de 500 espectáculos anuales en el sur de Euskal Herria. Teniendo en cuenta que, según Anima Naturalis, en Navarra se realizan al año un total de 1.591 espectáculos taurinos de todo tipo, no sería raro que las ganaderías de la CAV pusieran su ganado en 300 de ellas, dando así esa cifra de 500, pero nunca con menores de 16 años.
Llaman vacío legal a lo que son dos prohibiciones expresas
PNV y PSE justificaron la proposición de Ley diciendo que había un vacío legal que no daba seguridad jurídica a quienes querían llevar a cabo becerradas con menores.
El artículo 93.1 establece que los menores de 16 años únicamente pueden participar como espectadores.
El artículo 1.2 solo considera espectáculos taurinos tradicionales los eventos con reses bravas de un peso superior a 60 kg. La exclusión de becerros por debajo de este peso fue aprovechada en el pasado como fraude de ley para organizar eventos, eludiendo así las garantías y obligaciones legales de un festejo tradicional.
Además, el artículo 38.2 e) de la Ley vasca de Bienestar Animal considera infracción grave hacer participar en cualquier actividad a animales menores de 6 meses. Además, zanjó la anterior situación de alegalidad al prohibir los espectáculos itinerantes y el uso de estos animales. Dado que los eventos con becerros de menos de 60 kg no son «festejos taurinos tradicionales», la ley de protección animal se aplica directamente y sin generar conflicto normativo.
Por lo tanto, la proposición de Ley de PNV y PSE no pretende llenar ningún vacío, sino legalizar lo que está prohibido:
Pretenden que niños y niñas de menos de 16 años puedan participar activamente en becerradas o sokamuturras si tienen permiso de sus padres, madres o tutores. Los menores de 14 años, además, deben ir acompañados de una persona mayor de edad. Y saben perfectamente que en la calle y en ambiente festivo no es posible controlar ni la edad, ni los permisos, ni el acompañamiento. Menos aún cuando los menores de 14 años no tienen obligación legal de tener DNI. ¿Les van a pedir el Libro de Familia?
Sustituyen el criterio del peso de las terneritas por el de la edad, permitiendo la participación de animales de hasta 18 meses, pero sin establecer una edad mínima, con lo que se legalizaría la participación de terneritas extremadamente pequeñas.
Imagen de una vaquilla de 1 mes utilizada en un festejo infantil. (fuente: Informe AVATMA)
La asociación animalista Haiekin ha denunciado que el PNV y el PSE-EE han «mentido a la sociedad» en sus argumentaciones respecto a la necesidad de aprobar una ley que regule los festejos taurinos con reses pequeñas y participación de menores de 16 años. Lee su comunicado completo aquí.
El procedimiento de urgencia: CAUSAS
Los empresarios pidieron la Diputación de Gipuzkoa que les autorizara sus festejos con menores y terneritas, pero les dijeron que no. Lo solicitaron a la Dirección de Juego y Espectáculos del Gobierno Vasco, donde les hablaron de la posibilidad de añadir algún artículo específico en el Reglamento taurino, pero les dijeron que la modificación del decreto era un proceso muy largo, porque tenía que someterse a un proceso de alegaciones y les sugirieron ir al Parlamento y solicitar una ley, y eso hicieron.
Buscan un proceso rápido, sin alegaciones ni aportaciones ajenas.
La ley vasca de bienestar animal se empezó a elaborar en la XI legislatura, aprobando por unanimidad la propuesta de inicio de la reforma de la ley de 1993, pero le faltó muy poco tiempo para que llegara a ser aprobada. En la XII legislatura, PNV y PSE presentaron una proposición de Ley el 2 de junio de 2021, que recibió las aportaciones de los demás grupos parlamentarios, así como de personas expertas, juristas y agentes sociales, voces autorizadas y contradictorias que permitieron mejorar el texto que fue aprobado en junio de 2022. El Gobierno Vasco manifestó:
«Es una ley que nace con un amplio apoyo social e institucional, y que contribuye a hacer de Euskadi una sociedad más avanzada y civilizada en el trato a los animales«
El procedimiento de urgencia: CONSECUENCIAS
Se ha despreciado abiertamente todo el proceso que llevó a que la Ley de Bienestar Animal dijera lo que decia.
Se compra el relato de que hay un vacío donde había una prohibición. No hay contraste ni comprobación, ni de los datos más elementales.
Incluso se llega a proponer que la proposición sea aprobada mediante el procedimiento de «lectura única», es decir, votar en el mismo día la admisión a trámite y la propia ley, pero para eso era necesario que hubiera unanimidad en la Mesa del Parlamento, que no se produce porque EH Bildu vota en contra.
Habrá por tanto proceso de enmiendas, e incluso comparecencia de personas expertas y agentes sociales, aunque sean con unos plazos más cortos.
Lo que no habrá son los informes preceptivos que requeriría cualquier ley que afecte a los menores de 16 años.
Nacionalismos taurinos exacerbados
No deja de ser curioso cómo unos consideran los espectáculos taurinos como la tradición que mejor representa la esencia del pueblo vasco y otros los consideran la esencia de la españolidad.
De todas formas, los partidos democráticos deberían preguntarse si están actuando correctamente.
Promueven una propuesta que no figuraba ni en sus programas electorales ni en su acuerdo de gobierno, que contradice de forma notable todo lo que hasta el momento esos mismos partidos habían establecido desde el propio Parlamento y Gobierno vascos, así como su actuación en defensa de los animales en numerosos ayuntamientos.
No todo vale mientras sea bueno para el negocio de un sector concreto de empresarios ganaderos, que buscan en los niños y niñas futuros participantes de sus espectáculos taurinos, a los que cada vez va menos gente.
En cualquier caso, las tradiciones tendrían que actualizarse y revisarse a medida que las sociedades y sus valores cambian. Así lo manifestó inicialmente un parlamentario del PNV en la comisión parlamentaria, reconociendo la importancia del bienestar animal para la sociedad actual. También el programa del PSE hablaba de que era necesaria una socialización entre las tradiciones y la ciudadanía que convive con ellas en la actualidad.
Nada de eso se ha plasmado en su proposición de Ley. Se inventan un patrimonio cultural inmaterial, y se olvidan por completo de proteger a los animales, permitiendo que puedan ser utilizados desde que pueden tenerse en pie, y obviando todo el sufrimiento que estos espectáculos generan en los animales. Frente a esa realidad, las indicaciones de que debe respetarse a los animales no son más que papel mojado, como los mensajes que dan por megafonía en las Sokamuturras pidiendo que no agarren a la vaquilla, mientras los participantes se encaraman al animal o lo empujan contra las vallas.
La guinda El punto ágido del debate parlamentario lo protagonizó una parlamentaria del PP, cuando afirmó que «las fiestas de un pueblo sin vaquillas son mucho más tristes«. Si tenemos en cuenta los datos del citado estudio de Anima Naturalis, el 82% de las fiestas de los pueblos de Euskadi son muy tristes. Lo realmente triste es que haya personas, partidos y entidades que consideren que no es posible divertirse sin maltratar a los animales, y que ahora pretendan que eso sea algo que hay que fomentar con el dinero público.
Más información:
La presente publicación reúne las informaciones y elaboraciones realizadas por los grupos animalistas que convocaron la protesta del pasado 30 de noviembre contra la proposición de Ley de Tauromaquia Infantil, Haiekin, Sokamuturra EZ, Gureak, Gipuzkoa Antitaurina y la Federación vasca de protección animal (Euskanbafed), que fue apoyada por más de 40 colectivos de defensa de los animales.