EL PARLAMENTO VASCO LEGALIZA ESPECTÁCULOS TAURINOS CON MENORES Y BECERROS PESE AL RECHAZO CIENTÍFICO Y SOCIAL
- Asociaciones animalistas denuncian que la nueva ley, a iniciativa de EAJ-PNV y PSE-EE, es un retroceso que legaliza festejos taurinos con menores de entre 8 y 16 años y reses de entre 6 y 18 meses, antes prohibidos en Euskadi.
- La ley cuyo texto final se ha aprobado tras pasar por el periodo de propuestas y enmiendas de asociaciones y partidos, empeora en puntos clave: se eliminan garantías clave como la presencia obligatoria de un veterinario y la autorización escrita de madres, padres o tutores.
- Las asociaciones anuncian: que seguirán trabajando desde la educación y la sensibilización ciudadana. denunciando a las administraciones y organizadores que maltraten a los animales.que recorrerán el camino jurídico necesario para impugnar la ley.
Las asociaciones animalistas y de protección de la infancia han mostrado su profunda preocupación ante la aprobación del texto final de la proposición de ley impulsada por EAJ-PNV y PSE-EE y apoyada por el PP. Las entidades advierten de que, la norma dará cobertura legal a espectáculos taurinos con participación de menores y animales jóvenes, una práctica que consideran contraria al bienestar animal y a una educación basada en la empatía.
Estas afirmaciones fueron trasladadas por las asociaciones al Parlamento Vasco en febrero en sus comparecencias. Así presentaron documentación técnica y propusieron enmiendas durante la tramitación parlamentaria, por parte de entidades como la Federación Vasca de Protección Animal (Euskanbafed), que agrupa a cerca de 25 asociaciones, Sokamuturra Ez, Haiekin, Gipuzkoa Antitaurina y el resto de entidades firmantes.
Las organizaciones denuncian que el Parlamento Vasco ha consolidado jurídicamente unas prácticas que chocan con el espíritu de la legislación vasca de protección animal y con las advertencias realizadas por profesionales de la veterinaria, la educación, la psicología, el derecho y la protección de la infancia. “Han propuesto una ley que nos avergüenza y que está siendo objeto de alabanzas por sectores taurinos españoles de otras comunidades como un ejemplo a seguir. Queremos exportar innovación, y no espectáculos de maltrato animal.”, señalan.
Asimismo, advierten de que la iniciativa pretende promocionar este tipo de espectáculos en las plazas de los pueblos, como reclamaban sectores ganaderos de vaquillas para su propio beneficio económico.
La ley contempla, en las enmiendas presentadas por EAJ-PNV y PSE-EE, la participación de menores de entre 8 y 16 años (intervención prohibida anteriormente por el reglamento taurino del País Vasco) y el uso de reses de entre 6 y 18 meses inscritas en registros forales. “Hablamos de animales muy jóvenes vulnerables que pasan intenso miedo al separarlos de la manada, en el transporte y ante un encierro con multitudes”, remarcan.
Además, aunque su retórica hace referencia a reses bravas, en la práctica utilizan y van a poder utilizar animales bovinos jóvenes de cualquier raza, con menor capacidad de respuesta ante esas situaciones.
Las entidades consideran “especialmente grave que estos partidos eliminen garantías básicas que figuraban inicialmente en el texto”.
En relación con los animales, desaparece la presencia de un veterinario colegiado durante el desembarque de las reses. “Si en los espectáculos de adultos se exige presencia veterinaria, con más razón debería exigirse en festejos donde participan menores y animales jóvenes”, señalan.
En relación con los menores, la protección desaparece precisamente en los puntos más sensibles, cuando hay que garantizar un consentimiento real, comprobable y responsable para la participación de menores. “Es incoherente fijar la edad en 8 años y, al mismo tiempo, eliminar la necesidad de permiso parental, sin establecer un mecanismo específico que permita acreditar de forma segura la edad de los participantes”, advierten las asociaciones animalistas.
Las asociaciones consideran significativo que también se hayan rechazado enmiendas presentadas por EH Bildu para subir la edad mínima de participación de los menores de los 8 a los 12 años, o la petición de que el Gobierno Vasco evaluase el impacto de la ley en los menores, con carácter previo a su entrada en vigor.
Enmiendas para reforzar el bienestar animal, la seguridad y la transparencia
Las asociaciones presentaron durante la tramitación una batería de propuestas dirigidas a reforzar el bienestar animal, la seguridad y la transparencia. Gracias a dichas propuestas se ha establecido como norma el límite de 15 minutos en la participación de cada vaquilla, un límite que ya era difícil de superar, porque pasado ese tiempo el animal está completamente exhausto.
También se ha incluido la suspensión por alertas meteorológicas por calor, gracias a una propuesta de las asociaciones que recogía lo ocurrido en fiestas como las de Getxo, donde se les dejó horas en un camión al sol y se refuerzan determinados requisitos técnicos de seguridad como mejores vallados, dados los continuos golpes de los animales para intentar escapar, pero han rechazado las propuestas de fijar una temperatura máxima, mejorar el suelo para evitar caídas, limitar el volumen de la megafonía o prohibir el consumo de alcohol.
No ha prosperado la petición de establecer una definición clara y objetiva de las infracciones leves, graves y muy graves contra el bienestar animal, incluyendo actos que generen estrés, miedo o sufrimiento, aunque no dejen lesión visible. Tampoco ha salido adelante la petición de que la valoración del daño fuera realizada por un perito veterinario externo e independiente de los organizadores, designado por la administración competente, con informe obligatorio tras cada espectáculo. “Sin regulación clara y sin valoración independiente, las referencias al bienestar animal son pura retórica”, advierten.
Tampoco han prosperado las peticiones de que siga siendo obligatorio el documento en el que el ayuntamiento justificaba el arraigo, ni cuestiones tan razonables como la prohibición de promoción institucional o publicitaria de estos espectáculos y la presencia de asociaciones de protección animal como observadoras acreditadas, con función de testigo imparcial y garantía de transparencia.
Las asociaciones lamentan que buena parte de estas advertencias no haya sido atendida durante la tramitación. Recuerdan que en las comparecencias celebradas en el Parlamento Vasco intervinieron en contra de la ley científicos, veterinarios, juristas, psicólogos educativos y expertos en protección de la infancia, y que una mayoría de las comparecencias expresó su rechazo a la ley o advirtió de sus riesgos.
Veterinarios de Avatma, asociación que agrupa a 650 veterinarios del Estado, un profesor de comportamiento animal del Departamento de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona y otros expertos evidenciaron que estos animales jóvenes sufren estrés desde la separación de la manada, el transporte, la exposición al ruido, el encierro y la persecución en recintos de los que no pueden escapar. Explicaron que “no se trata solo de evitar lesiones físicas visibles como habituales heridas o contusiones, sino de reconocer el miedo, el sufrimiento y el estrés que padecen los animales durante este tipo de festejos”.
Dimensión educativa
El debate, añaden, no afecta únicamente al bienestar animal. También tiene una dimensión educativa tal y como expusieron en el Parlamento expertos en educación y psicología educativa y la Oficina de la Infancia y la Adolescencia del Ararteko. Consideran que exponer a niños, niñas y adolescentes a espectáculos donde se normaliza el miedo de un animal como entretenimiento transmite un mensaje contrario a la empatía y al respeto hacia los seres vulnerables. “Educar en empatía hacia los animales favorece otras formas de empatía y convivencia social. Ignorar esto supone un retroceso ético y educativo,”, afirman. El Comité de los Derechos del Niño de la ONU ya interpeló formalmente a España para que prohibiera la participación infantil en espectáculos taurinos.
“El Parlamento Vasco ha decidido no hacer caso a lo que dice la ciencia, y dar prioridad a los intereses económicos de un sector de los ganaderos y a los forofos de la tauromaquia”, denuncian.
“Como sociedad no nos podemos amparar en la tradición para justificar el maltrato animal. Euskadi ha superado los gansos de Lekeitio y los circos con animales. Esto es igual”, ratifican las asociaciones.
Amplio respaldo social
Las asociaciones recuerdan asimismo que el pasado 12 de marzo entregaron en el Parlamento Vasco más de 41.000 firmas ciudadanas recogidas a través de Change.org contra esta ley y contra la utilización de menores y becerros en festejos taurinos.
Para las entidades, Euskadi contaba con una legislación avanzada en materia de bienestar animal y esta proposición supone un paso atrás. “No estamos ante un vacío legal que hubiera que resolver, sino ante una decisión política para dar cobertura a espectáculos que ya encontraban límites claros en la normativa vigente”, señalan.
Las asociaciones anuncian que aunque se haya aprobado la ley seguirán trabajando desde la educación social, la sensibilización ciudadana y el ámbito municipal. Su objetivo será seguir explicando a la población, especialmente a familias, centros educativos y responsables públicos, que el sufrimiento animal no debe formar parte del ocio ni de la transmisión cultural a la infancia.
“Una ley puede permitir una práctica, pero no puede obligar a la sociedad a aceptarla como educativa, ética o necesaria”, han concluido. “Seguiremos trabajando para que cada vez más personas entiendan lo que viven estos animales y para que las fiestas evolucionen hacia modelos libres de maltrato animal”.
